EL PROYECTO DE LOS MANUSCRITOS ILUMINADOS
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Letras Capitales Iluminadas y Bordes del Renacimiento

 

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Letras Capitales Iluminadas y Bordes del Renacimiento
Si leemos el prólogo del libro “Decorative Ornaments and Alphabets of the Renaissance” por Henry Lewis Johnson:
“ … La creciente utilización de dispositivos, marcas comerciales, bordes y decoraciones crean un gran interés que sólo puede ser resuelto recurriendo de nuevo a las grandes fuentes que fueron producidas en el Renacimiento. Ha sido posible gracias al foto-grabado de reproducir muchas impresiones de los siglos XV y XVI con detalles claros y finos; otros muestran los tempranos defectos de la impresión y no se ha hecho ninguna tentativa para re dibujar los originales.”
Y aquí estoy yo tres, años después de iniciar el proyecto de los Manuscritos Iluminados y muchos años después de que Henry Lewis Johnson escribiese este prólogo, finalizando los 3 nuevos volúmenes de los bordes e iniciales iluminadas dedicadas al Alto Renacimiento. Este período coincide con el comienzo de la difusión de los libros modernos de imprenta; finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI.
Fue el comienzo de un nuevo arte. Grabadores en madera, de frontispicios, carátulas, bordes de página, encabezados de capítulo, letras capitulares y marcas de imprimidor se necesitaron para este nuevo y rápidamente creciente oficio.
Hans Holbein, Albrecht Durer (Duerer o Dürer), Lucas Cranach “El viejo” y muchos otros famosos artistas aceptaron encargos para crear similares trabajos de arte. La invención de la imprenta no eliminó de manera inmediata la escritura e iluminación de manuscritos; a partir de finales del siglo XV los libros se imprimían, pero se parecían bastante a una copia hecha a mano. Los huecograbados de madera existían antes de la invención de la imprenta, pero su utilización en la imprenta generó una enorme demanda de grabadores de madera y sus grabadores; los grabados se podían poner conjuntamente con el tipo e imprimirse en el mismo proceso.
Los grabados de madera estaban hechos normalmente de una pieza; se utilizaba madera de grano fino como haya, manzano o peral. Los espacios que se dejaban en blanco eran cortados antes con cuchillas y buriles; los huecograbados funcionaban de manera semejante a los caracteres: el relieve recibía la tinta y producía la imagen en el papel. Algunos de estos Títulos de Página e Iniciales Iluminadas se realizaron en metal, los más comunes están punzoneados en el “manière criblée”.
Rápidamente las imprentas comenzaron a trabajar en la mayor parte de los países de la Europa Occidental. Las imprentas tendían a establecerse en grandes centros urbanos donde se encontraban los eruditos, clero, abogados y nobles los cuales formaban su mejor clientela. Las obras en Latín eran lo más común en las tempranas impresiones; pero como los libros se hicieron más baratos, las obras en las diferentes lenguas vernáculas (o las traducciones de obras estándar) comenzaron a aparecer. A menudo la imprenta era también el artista y el grabador, el caligrafista y el vendedor de libros. Muchas de estas antiguas imprentas, artistas y grabadores, que produjeron los bloques de estampado, alcanzaron un nivel de altísima calidad.
Entre ellos Geoffroy Tory, Jean le Royer, Joannem et Gregorium de Gregorii, Jean de Tournes, Henri Estienne, Michel Vascosan, Oronce Fine, Simon de Colines, Florio Vasassore, Jocopo Mazocchi, Iosephum de Angelis, Theodorus y John de Bry, Erhart Ratdolt, Bernardus Pictor, Hans Burgmair, Gabrielle Giolito, Lazzaro Soardi, Virgile Solis, Hans Holbein, Jost Bade (Jodocus Badius Ascensius o Johann Badius), Daniel Hopfer, Johann Miller, Johann Wechtlin, Matthias Schürer, Johann Stüchs, Hieronymus Hölzel, Sylvan Othmar, Urs Graf, Johann Froben, Melchior Lotter, Christoph Schweitzer, Andreas Gessner, Jost Amman, Sigmund Feyerabend, Jean de Tournes, Salomon Bernard, Denis Janot, y muchos, mucho otros.
Muchos de sus bordes y capitulares iluminadas han sido reproducidos y usados a través de los siglos hasta hoy.
Mientras el aspecto del libro cambió poco en la época de transición de los manuscritos al primer libro impreso, su comercialización fue radicalmente transformada. Naturalmente muchos escribanos ya no fueron necesarios para la producción del libro y algunos se convirtieron en impresores. Los decoradores, iluminadores y pintores continuaron encontrando empleo por algún tiempo como pintores y decoradores a mano y las letras capitulares iluminadas continuaron añadiéndose a algunos libros impresos en el siglo XVI. Como hemos mencionado anteriormente los primeros libros impresos no diferían mucho de los manuscritos, generalmente la primera página se dejaba en blanco para proteger el texto. La información acerca del libro y los fabricantes estaba como colofón al final del libro. Las páginas de portada que contenían el título y quizás el autor así como la leyenda de la imprenta comenzaron a aparecer en la primera página por el año 1480. Estas páginas de portada también contuvieron una cierta información sobre el contenido del libro, de esta manera un cliente podía ver rápidamente de qué trataba el libro. Sin embargo, una verdadera página de título completa no apareció hasta principios del siglo XVI.
La página de portada con borde, con toda la información, la fecha y la leyenda de la imprenta es producto del siglo XVI. Así como la paginación, el índice y la tabla de contenidos.
Los libros impresos antes de 1501 son también llamados Incunables o Incunabulum; se empleó por primera vez "incunabula" como un término de la impresión en un folleto de Bernard Von Mallinckrodt, De ortu et progressu artis typographicae ("Del nacimiento y evolución del arte de la tipografía"), publicado en Colonia en 1639, el cual incluye la frase "prima typographicae incunabula", "la primera infancia de la impresión". Existen dos tipos de incunables: los incunables xilográficos (hechos de una sola pieza o bloque esculpido por cada página) y los incunables tipográficos (hechos con caracteres móviles en una imprenta al estilo de Johann Gutenberg). Famosos incunables son La Biblia de Gutenberg de 1455 y el Liber chronicarum de Hartmann Schedel, impreso por Anton Koberger en 1493. Otros, no menos conocidos, impresores de incunables fueron Albrecht Pfister de Bamberg, Günther Zainer de Augsburg, Johann Mentelin Strasburg y William Caxton de Brujas y Londres.
El número de ediciones y títulos publicados antes de 1500 está en los millares. La relación más autorizada está en el catálogo Alemán, el Gesamtkatalog der Wiegendrucke que todavía está siendo compilado por el Staatsbibliothek Zu Berlin. La British Library ha compilado el Incunabula Short-Title Catalogue, el cual incluye los fondos de la mayoría de las bibliotecas de todo el mundo. Las mayores colecciones, con los números aproximados de incunables que poseen, son:
Bayerische Staatsbibliothek, Munich (18.550)
British Library (12.500)
Bibliotheque Nationale de France (12.000)
Vatican Library (8.000)
Oesterreichische Nationalbibliothek, Vienna (8.000)
Stuttgart Landesbibliothek (7.000)
Huntington Library (5.600)
Library of Congress (5.600)
Bodleian Library (5.500)
Cambridge University Library (4.600)
John Rylands Library (4.500)
Harvard University (3.600)
Yale University (Beinecke 3.100, others 425)
Koninklijke Bibliotheek (2.000)

Henry Lewis Johnson continúa:

“ … La riqueza de los diseños del Renacimiento en paneles, viñetas e iniciales se pueden dibujar sobre los motivos combinándolos lo más admirablemente posible con la rigidez de los tipos. Tales efectos en la impresión son hoy una compensación necesaria en las páginas sin color en las cuales los tonos medios y los tipos ligeros predominan en tan gran medida.
… esperamos que esta recopilación, la cual en el mejor de los casos es sólo representativa de un gran período, sirva para dar un toque de atención sobre el estudio de los trabajos de los antiguos maestros de la impresión. Sin la influencia de este estudio muchas impresiones de hoy son empobrecidas e inadecuadas a este las oportunidades."
HENRY LEWIS JOHNSON
Boston, Massachusetts - Septiembre, 1923
Reeditado por DOVER PUBLICATIONS, INC., NEW YORK

Mi esperanza es que mi trabajo traiga la luz a muchas “páginas sin color” de los procesadores de texto, cartas e invitaciones. Y dar un nuevo significado a la palabra Clip Art, así como a las palabras “desktop publishing”.

 

 

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